El zinc no es el enemigo: el problema es un techo metálico sin tratar, sin cielo raso y de color oscuro. Con las capas correctas, un techo de zinc puede comportarse muy bien.
Un techo de zinc se calienta rápido porque es delgado y conduce muy bien el calor. La solución no es cambiarlo, sino reducir la absorción (recubrimiento reflectivo claro), cortar la radiación (cielo raso y barrera radiante) y, si el ruido de lluvia molesta, sumar un aislante que además amortigüe el sonido.
El metal tiene baja masa térmica: no almacena calor, lo transmite casi al instante. En cambio, una losa de concreto retarda el calor pero lo libera de noche. Ninguno es bueno o malo por sí solo; ambos mejoran mucho con acabado reflectivo y aislamiento Ver evidencia.
Es liviano y barato de intervenir. Un recubrimiento reflectivo más una barrera radiante bajo la lámina suele dar el mayor salto de confort por el menor gasto.
Un diagnóstico determina las capas que tu techo necesita, sin vender de más. Gallardía lo evalúa e instala.
Cada afirmación importante enlaza a su evidencia. Toca para ver la fuente, el contexto y sus límites: DOE Aislantes Barrera radiante. Bibliografía completa en la biblioteca de evidencia.